Poesía Ecuatoriana
Se caracteriza principalmente por ser tradicional, por lo
general, ligada a hechos peculiarmente nacionales, lo que le permite al lector
tener un concepto de cómo es y el desenvolvimiento de la vida de un ciudadano
ecuatoriano.
Al igual que todo, la poesía ecuatoriana ha pasado un largo
proceso, es decir, se han dado varios cambios conforme ha pasado el tiempo, en
la época colonial y neoclasicismo, la poesía estaba guiada por modelos
españoles, y sus temas eran, en su mayoría, religiosos; el romanticismo nace
con Dolores Veintimilla, quiteña que resaltó al amor, lucha por perjuicios y se
enfatizó en una tristeza por amores no correspondidos; el modernismo surgió con
cuatro escritores bases, que fueron: Medardo Angel Silva (que se destaca por
ser considerado el poeta más fino que ha tenido Ecuador) , Ernesto Noboa y
Camaño, Arturo Borja y Humberto Fierro, quienes terminaron en el cuicidio.

Entre los poetas más reconocidos de la historia ecuatoriana
se encuentran: Jorge Carrera Andrade, quien se singularizó por una firme
combinación de lo universal y lo local; Gonzalo Escudero, Hugo Mayo, Alfredo
Gangotena y Alejandro Carrión. En los periodos más actuales ha influido la
escritura de Jorge Enrique Adoum y Efraín Jara Idrovo; sin embargo, en las últimas
décadas se han destacado Carlos Eduardo Jaramillo, Euler Granda, Alexis
Naranjo, Sonia Manzano, María Fernanda Espinosa, etc.
Al igual que este poema, muchos de los otros se basan en una
exaltación al amor, en la mayoría describen a su “perfecta mujer o varón”
idealizándolo, como único e inigualable, como por ejemplo con los poemas:
-A la Bella Distante, de César Dávila Andrade
-Para una muchacha de ojos verdes, de César Dávila Andrade
- Ojos Africanos, Medardo Ángel Silva
-La niña en el charco, de Cristóbal Zapata
-Para una muchacha de ojos verdes, de César Dávila Andrade
- Ojos Africanos, Medardo Ángel Silva
-La niña en el charco, de Cristóbal Zapata
No hay comentarios:
Publicar un comentario